lunes, 11 de julio de 2011

¿Por qué no podemos ser como Sheffield?

En este artículo el autor pretende llamar la atención sobre la necesidad de cambiar el modelo productivo de la empresa valenciana para adaptarlo al actual entorno competitivo, tal y como han hecho en la ciudad inglesa de Sheffield.

En el número de Junio de la revista Técnica Industrial, revista que publica la asociación de Ingenieros técnicos Industriales,  se describe como Sheffield,  ciudad que se dio a conocer al mundo a través de la película Full Monty, había sido capaz de remontar la crisis de la Industria del acero de los 70, a través del cambio del modelo productivo. Dicho cambio se había producido a través de la creación de  empresas con un alto valor añadido tecnológico y que aplicaban dicha tecnología a sectores punteros tales como automoción, sector aeronáutico…etc.

Lo que más me impactó de dicho artículo era que dicho logro se había conseguido fundamentalmente a través de acuerdos universidad-empresa que habían permitido conseguir el factor innovador clave para la poder ser competitivo en el mundo actual.

Actualmente el tejido productivo valenciano está profundamente dañado, las empresas manufactureras valencianas difícilmente pueden competir con las empresas chinas o japonesas, puesto que unas nos superan en menor coste de mano de obra y las otras nos superan en tecnología.

Por otra parte el tejido manufacturero con empresas con alto valor tecnológico podría ser una fuente de generación de empleo en la comunidad valenciana muy importante que nos ayudaría a centrar en ideas concretas de lo que todo el mundo llama “cambio del modelo productivo”.

Tal vez sea el momento de reflexionar sobre la mejor manera de crear valor en el sector manufacturero valenciano. Dicha creación de valor debería ir precedida de un plan estratégico y respaldada por las autoridades competentes de forma que se apuntara la dirección en la que se quiere que nuestra industria valenciana se posicione en la mente de los potenciales clientes. Dicho plan estratégico debería ir acompañado de acuerdos concretos universidad-empresa y con productos a desarrollar por las mismas, cuanto más concretos sean más posibilidades de éxito tendrán. 

Tal y como mostraba en la genial película del director Peter Cattaneo, sino ponemos medidas eficientes para la reactivación del sector manufacturero valenciano corremos el riesgo de quedarnos con las “posaderas al aire” tal y les ocurría a los protagonistas de dicha película.

Carlos Romero